La muerte está de vacaciones
Después de una ardua jornada que no tenía contemplada en su agenda para el nuevo año, la muerte ha tenido que trabajar horas extras los últimos dos años, ha sido un incesante ir y venir de almas y ver derrepente llenos los jardines del paraíso, después de habilitar salas de espera, áreas para almas infortunadas que no se daban por muertas, ha tenido que contratar ayuda psicológica para unos cuantos que llegan con problemas existenciales, como que la vida se les fue y les hizo falta tiempo, ha tenido que habilitar talleres para adaptar a la nueva normalidad no física, "Como ser energía sin cuerpo", ha tenido que cercar su paraíso para que no se le escapen las almas que reclaman una vida que no tuvieron. Al final del primer año y de ver que la situación no mejoraba si no que iba de mal en peor, decidió darse un paseo por la tierra a ver que estaba sucediendo, que no era normal, se puso su inconfundible traje negro, unos lentes oscuros y un par de tennis que ya conocía de los c...