de placeres y otros demonios II
Las donas Si hay pecados en este mundo son las calorías vacías, eso que solo llega a engrosas las caderas la panza y la papada, pero como otros pecados, que deliciosa es esa sensación de entrarle con todo de un mordisco a una dona glaseada de chocolate con chispas, de esas que nos dejan bigotillo de chocolate evidenciado el pecado ejecutado a mordiscos. En mi caso es una ruleta rusa, que me puede crucificar la tarde un dolor mortal directo al costado, donde mi vesícula se queja directo de mis desacomodos en la dieta, pero un placer a veces trae una consecuencia, ya sean unos kilos de más, una culpa, o un dolor... y pues por unos minutos de placer me juego la ruleta esperando que el dolor no se manifieste, tomando las acciones necesarias para minimizar los efectos, un té caliente a todo lo que da me ayuda a que los pecados no me pesen ni me crucifiquen. No son de cualquier lugar, las donas deben tener el balance exacto entre cobertura y textura del pan, son fritas... y es importante sac...