Perdóooon cada sitio que odie !
Con los años uno se da cuenta que también se tiene que reconciliar con lugares, pueden ser restaurantes, rutas,
y hasta retomar rutinas, el odio para mi entendido como una angustia, ira, o
situación bajo la cual no he sabido actuar, poniéndome indefensa
ante alguien o algo, puede ser una persona o un lugar que me llevo a una
situación compleja de resolver, a ver si logro desenmarañar el asunto, hay
lugares que relacionamos con personas o situaciones que nos hicieron felices,
puedo enumerar los lugares y los momentos en donde me he sentido plena feliz y
libre, esto junto con un dicho de "no volvieres al lugar donde fuiste
feliz". Pooorque? pues por que puede que alguna situación te quite ese
buen sabor de sitio, ese idílico sobre ese lugar, o de repente puede que no te
lo encuentres como los recuerdas, y es como esquivar una desilusión.
Pero también hay lugares en donde no fuiste feliz, hay
sitios que relacionas a personas que te hicieron daño, o con quien te pusiste
en una situación de vulnerabilidad en donde se aprovecharon, eso pasa, y uno
etiqueta lugares, y así como puedo enumerar los lugares felices, tengo una lista
de lugares que odio con todas las fuerzas de mis entrañas, gracias a Dios un
par ya no existen por la evolución de los lugares que han obligado a su
reconstrucción, pero el simple hecho de reconocer el camino me hace saltar una
alerta, callejones donde nos encontrábamos para darnos unos besos, bares a
media luz, hoteles, heladerías , cafecitos románticos, todo lo que algunas vez
te evocó un sentimiento y que se vuelve un mal recuerdo, eso sitios que dejamos
de frecuentar por esas razones, esas rutas que hicimos por años y nos recuerda
noches en el bus llorando, o personas que en conjunto nos hicieron muchos daño,
como hacer para poder volver a esos sitios sin que nos revuelvan el estómago?,
es soltar… dejar ir para poder volver, como una hoja en blanco, nueva, lista
para escribir una historia.
Dentro de mis recuerdos recurrentes de lugares donde no
quiero volver y no tolero ni la ruta hacia el sitio, es la Universidad, 4 años
de rutina el mismo viaje la misma gente, un relación medio conflictiva, viajes
de vuelta cansada con hambre, en fin un conjunto de malos recuerdos, solo la
ruta me revuelve las emociones, al igual que la ruta de un trabajo que tuve
igual 4 años de viajes eternos en bus, entre la universidad y el trabajo, un
compromiso y el recuerdo de sentirme súper miserable, noches lluviosas llorando
en el bus, la empresa quebró y cerro y ya no existe, solo el cuento, sin embargo
la ruta sigue teniendo algún efecto en mí.
Hay una persona que tal vez sin querer entro en mi vida, y le dio tres vueltas, ha sido el enamoramiento más bruto en mi vida, nos veíamos de manera clandestina en hoteles, llamadas durante la madrugada escuchando un "te amo" , "te necesito conmigo", "quiero verte", y ese impulso visceral de salir en carrera a verlo en donde cuadrara la rutina, 3 hoteles específicos no soporto ni el nombre sin que se me revuelvan los recuerdos de lo que fue y no sucedió, me veo, me recuerdo y me siento estúpida hace unos años volví al lugar, no a ninguno de los hoteles pero ya con el sitio digamos que tuve una reconciliación, el sitio es hermoso y merece una segunda oportunidad, los hoteles lo dudo.
Hay una persona que tal vez sin querer entro en mi vida, y le dio tres vueltas, ha sido el enamoramiento más bruto en mi vida, nos veíamos de manera clandestina en hoteles, llamadas durante la madrugada escuchando un "te amo" , "te necesito conmigo", "quiero verte", y ese impulso visceral de salir en carrera a verlo en donde cuadrara la rutina, 3 hoteles específicos no soporto ni el nombre sin que se me revuelvan los recuerdos de lo que fue y no sucedió, me veo, me recuerdo y me siento estúpida hace unos años volví al lugar, no a ninguno de los hoteles pero ya con el sitio digamos que tuve una reconciliación, el sitio es hermoso y merece una segunda oportunidad, los hoteles lo dudo.
Un restaurante escondido en la montaña, nuestro lugar, comíamos
delicioso, la vista era hermosa, el frío, la niebla un restaurante rústico, éramos
recurrentes, nos conocían, nos atendían por nuestro nombre, teníamos una
relación con el chef y nos atendía de manera personal, muchas buenas emociones,
miradas, besos, tacto, risas, verme con una copa de vino, una mirada furtiva, me
recuerdo elegante, refinada. Visitas al teatro, restaurantes, viajes en avioneta
para ir a cenar a un restaurante especifico, noches de conciertos y vida social
agitada. Unos años después odie cada rincón que recorrí con esa persona, todos y cada uno y eran
tantos recuerdos que casi fue necesario salir corriendo y refundirme en donde me pudiera encontrar a mí misma... volver a cada sitio ha sido una lucha
interna, pero lo he logrado, he vuelto y no me veo como lo que fui ... me veo
como lo que soy, y es la clave de poder recuperar esos lugares en donde de
repente las emociones erizan la piel y crispan los vellos, ya no soy quién fui
y si me conociste hace 10 años ahora no me puedes reconocer, eso diluye las
malas vibras.
Se puede pedir perdón y reconquistar eso lugares que
nos marcaron la vida y no de manera positiva, y más que un puedes es un deberías
hacerlo, más que todo para reconocerte en eso sitios como quién eres ahora, y
poder enfrentar encuentros y personas de las cuales tal ves huías o evitabas, es
como pedir perdón y seguir en el camino, a la Universidad la odie por un
tiempo, pero sé que ahora volvería muchos más orgullosa de como salí hace ya 15
años. Es parte de la madurez que dejan los 30 y pico el poder reconciliarte con
lugares, con gente, con historias de tu pasado que necesitas re definir y poder contar
una historia hermosa.
“A menudo
encontramos nuestro destino por los caminos que tomamos para evitarlo”

Comentarios
Publicar un comentario