Con un me haces falta en la
garganta terminó la llamada, como se hace tan difícil decir te extraño... ¿Cómo
las palabras se quedan atoradas en la garganta?, al punto que hacen surgir
lágrimas ante la impotencia de decirlas... ¿Es signo de debilidad, tristeza o desesperación? ¿Cómo nos puede hacer quedar como cobardes esa imposibilidad de manifestar ese sentimiento de pérdida ? Pero quién es ella para admitirlo, si la otra persona ya no es la mitad de lo que recuerda. Lo que extraña ya no existe, al final no es el tiempo que todo lo cambia, ¡Es la actitud !
Algún día explotaremos por todas esas palabras que contenemos.
ResponderEliminarBesos.
como nos guardamos conversaciones en nuestra mente, te amos que nunca dijimos, esos te extraño, me haces falta... un abrazo
EliminarLa actitud siempre marca la diferencia. Besos :D
ResponderEliminarComo cambiamos, evolucionamos y como cuesta admitir que alguna veces nos quedamos de camino en la vida de alguien mas.
EliminarYo no tengo claro
ResponderEliminarque es más malo,
si decirlo, o callarlo .
Orlando bienvenido, muy cierta tu afirmación, será mejor decirlo y descargar la frustración... a veces necesitamos que nos digan como éramos para reencontrarnos. Saludos
EliminarMuchas gracias.
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