de besos y besadores
Il bacio (El
beso), de Francesco Hayez, óleo
sobre tela, 1859.
Si pueden existir recuerdos memorables son los
besos, todas recordamos ese primer beso, ya sea por el susto o por la emoción,
el sentir el corazón latir a tal velocidad que sentimos que se iba a salir por
la boca... la sensación de efervescencia con calor por el pecho que casi nos
ahogaba, querer parecer muy expertas, como quien ha besado mucho, cuando en
realidad es la primera vez... fuera de nuestros sueños o de nuestra imaginación.
Una vez iniciadas en el arte de besar y ser besado vienen dos efecto
colaterales, uno es esa necesidad de ver a la persona besada, más si es ese
primer amor loco juvenil, seguido de incasables sesiones de besos y calentones
de puras hormonas en agitación y otro que puede ser la causa de un besador
baboso y vienen siendo como el efecto contrario, una huida y constante juego a
las escondidas que solo se ve agravada por el hecho que sea compañero del
cole... Fatal.
Los besos o
piquitos, donde unos labios se posaron sobre los tuyos por unos segundos, o un
pequeño beso en la comisura de los labios, los cuales tienen la capacidad de
dejarnos derretidas cuando vienen acompañados de dos manos que nos toman por
las mejillas.
Los besos añorados, eso que deseaste con todas tus
fuerzas que el universo conspirara para que fuera reciproco, que llegaron solo
para mostrarte que fueron amargos e idealizados.
Los besos sorpresa que no te los esperabas pero que fue
como morder higos en miel... que te dejaron con los ojos cerrados y la sonrisa
tonta en los labios.
Besos
arrebatados, esos que llegan cuando ya vas de salida con paso firme hacia la
puerta y de una mano te dan vuelta para plantarte ese beso con fuerza deseo y
un poco de desesperación...
Besos de desconocidos, aquí me detengo y te cuento una anécdota,
hace unos año cuando era una ejecutiva de traje y porte de la capital,
viajaba por media metrópoli con mis tacones y bolso toreando buses y taxis, en
esos horarios fijos uno siempre ve a la misma gente, había un tipo de corbata y
del cual solo recuerdo su colonia carolina hererra, la cual lucia como pocos
hombres pueden, nos cruzamos miradas al principio, una vez recuerdo que se bajó
del bus justo conmigo solo para invitarme a un café en la tarde, yo corría por
que llegaba tarde a tomar el próximo bus que me llevaba a la Universidad. Recuerdo
una tarde después de ese primer encuentro, yo andaba una blusa rosada de lana
con los hombros descubiertos y un pantalón beige , mis zapatos café, estaba
viendo con hambre una vitrina de joyería, y sentí una persona justo detrás mío,
él se acercó y me dio un beso en el hombro !! un beso robado lo sentí tan íntimo,
mortal fue la última vez que lo vi.
Los besos
memorables, el primer beso y el beso de la boda, el beso que le das a tus
hijos cuando nacen, el beso en la cabeza que le das a tus padres cuando
envejecen, el beso en las manos que le di a mi abuelo antes de morir, esos
cargados de significado de recuerdos olores y sensaciones.
Los besos
ilegales esos que te roban entre pasillos, abajo de unas gradas oscuras, que
vienen cargados de mucha pasión, movimiento y un poco de desesperación, que te
hacen sentir adolescente y joven de nuevo, se vuelven vicios y delito a la vez.
De momento mi único vicio es el café, que se puede salir de las drogas, el
alcohol pero salir del vicio del café con pan dulce es duro amigos, es duro
!
Hay
excelentes besadores, con ritmo y cadencia, que te hacen saborear y desear, así
como hay besadores que te lavan la cara sin ritmo ni decencia, y otros que se
quedan congelados de los cuales no recibes una respuesta coherente cuando
marcas el ritmo o la técnica... en fin es mi perspectiva como ingeniera voraz
que se ha comido el mundo a besos espero que disfrutaras el relato.
Que la vida
te haya llenado de besos recuerdos, buenos, buenísimos, ricos de esos que te
vuelven a pintar esa risa tonta...

Muchas gracias por venir a mi blog, me quedo viendo el tuyo.
ResponderEliminarBesos.