Déjame morir aquí...
Imagen de internet
¿Estás lista? Paso por vos en 5 minutos, - pero ¿para dónde vamos ? no sé qué ponerme - . ¡Ve con ropa cómoda, zapatos para caminar!, - perfecto te espero entonces.No era la primera salida, ya era habitual, que a las 6am de un sábado, sonara el teléfono, para escuchar su voz grave por culpa del cigarro, en el tono más dulce sin perder el modo de mandato, ¡alístate que vamos a salir!, y sus palabras era ordenes, las salidas siempre prometían una aventura, con él ella se volvió a descubrir lo que era capaz como mujer, como persona... el despertó una sensibilidad especial, que solo se logra cuando la piel entra en contacto con los elementos... era el sentimiento de vulnerabilidad con fortaleza, se sintió dueña de su cuerpo cuando pudo libremente mostrarlo, ante unos ojos que más que mirarla la admiraban con dulzura, como quién ve su obra maestra. Era fotógrafo por puro entretenimiento y ella le seguía el juego acompañándolo por horas para que la foto quedara perfecta e incluso tomando la función de modelo casual cuando era requerido.
Entonces hoy que toca playa o montaña? - ambas, te
va a encantar, pasamos primero a desayunar algo y luego a lo que vinimos-
se desvío del camino y empezó en ascenso por una montaña, el camino se volvió
trillo de lastre y piedra, la naturaleza cada vez estaba más cerca, hasta que
ante sus ojos, en medio del bosque una cabaña de troncos de donde salía humo de
una chimenea ,estaba frío y neblineado, pero la vista era la península desde
las entrañas del bosque, aquí nos comemos algo y luego
adentro al bosque, estaba tan frio que su piel se erizaba cada vez que pasaba
una ráfaga de viento, - estás lista ? nos vamos ya, se levantaba y tomaba su
mochila con la cámara y los lentes que necesitaba para entregarse todo el día a
su pasión. Ella lo sigue, apurada con un bocado aún entre sus mejillas y un
trozo de pan en las manos, entre carreras lo alcanza y le toma una mano, no
como un gesto romántico, si no más bien para que no la deje en el camino. Sus
manos grandes llenas de nudos, pero increíblemente suaves, lo vuelve a ver y el
sonríe y la acerca a él. La caminata empezó con esa sensación de estar en medio
del bosque, con los sonidos, el olor a tierra y la ligereza del movimiento de los
árboles sobre la cabeza.
La tarde paso entre aguaceros y rayos de sol,
verdes muy verdes y un profundo olor a bosque que no se respira en todo lado, llegaron
al hotel hechos una bola de barro, pero con una sonrisa marcada. Entraron a la
habitación, donde ella esperó a que el agua calentara para poder darse una ducha de
agua caliente... de espaldas pudo sentir la irrupción de una mirada que la flecho
por la espalda... su desnudez, su fragilidad frente a sus ojos, dio vuelta a su
cabeza para apenas poder verlo con el rabo del ojo, sonrió donde se vio
evidenciado, la intimidad entre ellos eran esos diminutos momentos de placer, él
la acariciaba con la vista y la saboreaba en cada beso, fue el único que supo cómo
erizar su piel, hacerla cerrar las ojos y entregarse completa sin tapujos.
-" Eres una mujer completa y tienes que aprender a disfrutar como tal, es tu único deber, garantizarte tu placer, que contigo me garantizo
placer para todos mis sentidos", el tacto de sus manos en su piel... como sentía
el calor que emitía su cuerpo con solo sentirle cerca, "¿dime que quieres,
que te gusta yo lo hago para ti?"
tómame fotos, no te detengas hasta que te lo pida.
Ella estaba envuelta en una sábana blanca con el
cabello apenas recogido en un semi moño con cabellos que le caían a los lados, se
dio vuelta y se sentó sobre sus rodilla de espalda, bajó la sábana que dejaran
ver su trasero – “no me toques solo toma las fotos” giro su cabeza para verle de
lado como quien controla a un depredador, eso era! un ratón jugando con el gato,
se dio vuelta y descubrió sus pechos pequeños con sus pezones rosados, duros
como bellotas, fruncidos y la piel erizada, era una mezcla de frío con sensualidad,
nunca se había sentido como esa noche… Completamente desnuda se puso de pie y caminó
hacia el espejo, de espaldas se paró de puntillas y levantó las manos, soltó su
cabello y se sentó delante de él con las piernas bien abiertas, “no te detengas,
sigue tomando fotos” , era su manera de torturar y ella sabe que él no le tocará
un cabello hasta tener su consentimiento.
Ella puede ver como le ha perturbado, como quita la
cámara de su mirilla, como se seca el sudor para parecer lo mas profesional
posible, pero ella puede notar como su sexo ha empezado a palpitar por ella,
poder usar eso a su favor… ella lo quiere y sabe muy bien cómo, “Te quiero cerca
ven quiero que veas esto… y llevo sus manos a su sexo, lo abrió y empezó a
tocarse”, el no pudo tomar ni una foto, dejo la cámara a un lado, y desabotono
su camisa, “no quiero que dejes de tomarme fotos!” - “me estas matando, tengo la boca seca, me
tiembla el pulso, no aguanto ni la cámara” Ella podía notar su congoja, ya le
ganaban las ganas de tomarse entre manos y atravesarla completa, sentir sus
pechos y sus uñas en la espalda, ese olor de su sudor que se confundía con las
flores, tiró dos fotos y esperó de espaldas sin ver… Ella se acercó a él por su
espalda y le susurro al oído
“te
quiero adentro y ya ”
Descubrir el límite de la muerte al finalizar un orgasmo...
"déjame morir aquí entre tus
piernas…”
Ohhh... no puedo decir más.
ResponderEliminarBesos.