La piel



 Frente a la puerta busca con insistencia las llaves en el bolso, levanta la mirada y mete la mano hasta el fondo, abre el bolso, se asoma, y  las encuentra, un manojo grande de llaves juntas, rápido encuentra la llave de la puerta y abre, enciende las luces y  deja el bolso, las llaves y todo en la mesa de la entrada, se quita los zapatos, y se suelta su cabellera presa de una liga, cierra los ojos endereza y gira levemente la cabeza hacia atrás, se lleva la mano al cuello, se devuelve, va sintiendo la liberta poco a poco, llega a su sala y están las ventanas abiertas no se preocupa por que sabe que ya todos están durmiendo y el departamento frente al de ella está desocupado, va quitando los botones uno a uno, mientras corretea por la sala buscando el control del equipo, se quita la blusa y empieza a desabrochar el pantalón, en el momento justo en que empieza a bajar el pantalón se percata de una luz abajo, una lámpara en el apartamento vecino, y una silueta se nota sin más detalles, ella siguió como quién le da un show en vivo a un desconocido. Se llena de la seguridad que nunca ha tenido y se siente musa, donna... como la modelo de un artista que la ve para crear su obra. Se desabrocha el brassier dándole la espalda como escondiendo un tesoro, su piel blanca brilla entre la lencería negra que por primera vez ve la luz, nunca se había sentido así, era su respiración agitada, con la adrenalina, y esa pregunta constante en su cabeza...¿Que estás haciendo?... pero es la protagonista,  aunque no lo vuelva a ver, es excitante, ya no está sola, está ella y su seguridad.

Se volvió rutina, llegaba todas las noches y ella se desvestía con las cortinas abiertas, para él que le esperaba todas las noches en su sofá con la luz de su lámpara y su copa de vino. Ella llega y pone la música acorde al humor del día,  le permite perder la vergüenza y desinhibirse, soltar todo el estrés del día y dejar su espíritu libre, el nunca hace nada más que mirarla, se levanta pone un brazo recostándose  a la ventana como quién se acerca para intentar sentir su aroma, pero nada más... Ella si lleva sus manos a sus pechos, muerde sus dedos, levanta sus manos y desea muchas veces que su público se trasporte junto a ella y pueda sentir como vibra, como suda, como su piel se calienta entre más lo piensa... nunca le ha visto, no sabe su nombre, no sabe a qué se dedica, que es de su vida, ya no era un extraño ya compartían intimidad, nadie la conocía como él, desnuda, su piel, sin inhibiciones, despojada de complejos y grilletes que le encadenaba más que su cuerpo.

Esa tarde pasó por un café y unos ojos brillaron cuando ella entró, ella supo que era él, y bajo la vista inmediatamente, paso rápido a recoger su café y él se acercó por atrás, le susurró al oído "ven conmigo te invito a un café !", su corazón latía rápido, y aceptó, la conversación fluyo... Era divorciado estaba reconstruyendo su vida, era un tipo interesante, gerente de una compañía exitosa, unos 17 años mayor que ella, inmediatamente su conexión se estrechó...

Esa noche él la acompañó a su departamento, ella se desvistió para él como muchas noches sucedió  y él le hizo el amor contra la ventana como lo había deseado su piel. 


Comentarios

  1. El inicio de una historia de amor, por una afortunada casualidad.
    Bien contado.

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  2. Excitante, intenso, precioso. Me ha gustado mucho.

    Besos.

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  3. Me ha encantado. Menuda aventura y el final es perfecto. Besos :D

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