de placeres y otros demonios III

  Las Galletas


Si de algo está libre mi talonario de pecados es de galletas... salvo las que cuento con una mano que son mi perdición total... El sábado estaba hablando con mi marido de que yo soy tan simple de complacer en este aspecto, las galletas que me gustan son pocas y contadas con una mano... y si tengo mis taras de loca con algunas de ellas, las que me como en un tazón de leche como si fueran cereal, pero de pecados las de chispas de chocolate, es mooooortal mi perdición, las compraba en caja al por mayor, hasta que un ex amor me dijo "pero si casi tienen 3000 calorías" y mi cara de ignorancia total se desencajó en una mueca vacilona, sin saber cómo ese tipejo podía ser consciente de las calorías de una galleta y no de los 45 kilos de su novia... !! ósea que me está importando la cantidad de calorías con 23 años y 45 kilos... cerooo, nada, equis... !! en algunos casos caminaba hasta un par de kilómetros de más para pasar donde sabía que en la mañana pasaba y estaban recién horneadas, calientes con el chocolate aún en hilos... suspiro solo de recordar, como de un mordisco cerraba los ojos, y sentía como se des hacia el chocolate en mi boca... placeres de la vida ... el resto son migajas. Con eso bastaba para tener un día feliz, aunque estuviera gris con lluvia y en semana de exámenes.



En el top de mis galletas están las Julietas, delicia de galleta de mantequilla artesanal, sabe a casa, a las galletas de la abuela, es el amor en un pedacito de galleta ... se comen de un bocado y quíteme el paquete porque soy capaz de comerlas todas de una sentada, son boronosas con una punta de mermelada que son el manjar de los dioses. de ahí salto a las galletas artesanas que también son un troncho de galleta, duras hay de vainilla y de coco, mis favoritas las de vainilla, pero éstas las pongo en un tazón lo lleno de leche y me las voy comiendo conforme se ponen suaves... son un placer culpable... repolo... que modifiqué para no verme como la abuelita remojando sus galletas en café.


 Dos galletas que fueron un amor fugaz y pasajero duraron lo que los besos de enamorados en verano... un pestañeo, fueron las oreo de fresa... y es que la combinación fresa chocolate me trastorna, y unas galletas locales que se llaman chiky la edición café... me tenían en amores de adolescencia hasta que se cumplió su plazo de tiempo limitado y me dejaron sin más... pero con un buen sabor de boca.




Está de más contarles que estos pecados me tienen el placer en pausa… que la dieta me ha sacado el amor de la comida… y me tiene a ¡pasto y heno…! Disfruten uds que pueden

 

 

Comentarios

  1. Ahora tengo antojo de galletas y es por tu culpa, que lo sepas 😉

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Voy llegando a la conclusión que leer sin escribir no me lleva a los mismos sitios que leer escribiendo

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Ahogando un te extraño

Todavía mami pregunta por vos

Deja de justificarte !