Servir de mal ejemplo
imagen de internet
Él era un tipo interesante, con una vida bien vivida,
entre viajes y anécdotas, se reía de sí mismo y de sus pericias de don juan,
era alto esbelto, blanco, su piel al tacto era como tocar un melocotón, suave aterciopelado...
pero lo que era infalible era su manera de hablar, ayudado de un par de ojos vibrantes
que te decían más que mil palabras, pulcro, impoluto... tenía hasta el mínimo
detalle controlado, su aspecto, su dicción, todo respondía a una cuidadosa
rutina que no dejaba al azar, es de esos hombres que siempre huele bien, que
sus manos estaban cuidadosamente arregladas, su pelo, todo tenía un esquema
pensado, planeado... era un hombre con instrucciones, la vida que tenía era la
vida que planeo, todo se movía en sus engranajes finos, a su ritmo, no existía
mayor perturbación en el sistema, todo estaba previsto.
Hasta que
llego ella... joven arrebatada, como las fuerzas de la naturaleza, imprevista,
abrasadora y total, no había puntos medios era toda, completa, intensa con un
magnetismo antinatural... Salieron la primera noche y ella no iba a dejar
escapar la oportunidad de tirar la red a ver que traía, esa noche bailaron, tomaron con los amigos, él se mantuvo al margen como quien anda cuidado a las
chicas una noche de fiesta, ella lo había flechado, era un torbellino, no tenía
escala, solo magnitud, a la vuelta le tocaba llevarla, ambos se
quedaban en el mismo hotel y lo ponía a una situación en donde se sintió en
total dominio, no sabía a que se enfrentaba pero era el referente de la zona,
el experto y eso le daba seguridad. -listo nos vemos mañana temprano para ver
los avances del trabajo en el hotel!- dijo ella en total manejo de la
situación, me voy contigo cierto ! y lo tomó fuera de sí, - si claro, nos
vamos ya? -si mañana tenemos trabajo, - tomo sus cosas y se dirigió al
parqueo, no sin aprovechar para hacer su pasarela... sabe con lo que puede
jugar y lo que puede aportar para llevarse a su habitación lo que quiere, en el
carro la conversación fue amena, entre sus anécdotas, algunas graciosas, otras
serias, ella con su vejiga a tope ya iba sudando frío, -¿será que nos falta
mucho para llegar?, preguntó angustiada, - si tranquila en la entrada del hotel
hay baños... y lo volvió a ver como quién le leyó la mente.. y él sonrió sin verla, esa noche preguntó sin tapujos, ¿tendrás con quien pasar la
noche?, tengo un chalet y me da miedo dormir sola, él la volvió a ver
incrédulo, tengo que ir a la oficina ¿no te importa esperar? - para nada... lo
esperó con dos gotas de perfume.
En la mañana
las sonrisas brutas durante el desayuno, el halo de complicidad les cubría, si
estaban juntos no había nadie más alrededor que les importara, hablaron los
temas a trabajar durante la mañana, y bocetearon los planes para la noche... -
hay partido te parece si compartimos con Mr X en la noche y vamos por unas cervezas,
listo me avisas hoy trabajo desde la terraza, espero que no llueva. Era tan divertido
salir con ambos, una noche de tragos se convertían en una fiesta completa, entre
anécdotas dramatizadas, tragos, comidita rica, risas, baile, coqueteo... el
tiempo pasaba volando y cuando se daban cuenta el sol trazaba sus primeros
rayos sobre la noche...
La
situación era clara... estaba enamorada, él sabía en lo que se estaba
metiendo a pesar de su esposa y sus dos hijos, ella lo hipnotizaba, nunca se imaginó
que podría tener una mujer como ella, joven fresca, hermosa ... ocurrente... le
aceleraba el corazón y le pintaba una sonrisa bruta con solo que llegaba en la
mañana, sabía que la semana no sería tranquila apenas ella se asomaba, lo hacía
sentir vivo, le devolvía la audacia y le tiraba a bajo todos los esquemas… - aquí
solo hay una razón para que se haga una presa, fijo es que hay un derrumbe en
carretera, - y si nos desviamos fijo por aquí hay un mirador,- que quieres? , -
yo solo quiero estar contigo un rato, nos desviamos del camino por una calle
alterna y llegamos a la vereda del lago salimos y arrecostada a la tapa del
carro podía ver el volcán en erupción reflejado en el lago, cuando empezó a llover.. ¡entra al carro que te vas a mojar!, y ella empezó a quitarse la ropa… ¿Qué estás
haciendo…? lo único que no se puede mojar es la ropa… y sobre la tapa del carro
hicieron el amor bajo la lluvia…
La vida se tiene que vivir con el propósito de tener anécdotas dignas de contar, al final la vida es ejemplo de buenas y malas decisiones, de todas las decisiones estúpidas que toma uno joven enamorase de un hombre casado es la más castrante, frustrante y sacrificada… pero de todo esto nadie me quita lo vivido.
Decisiones estúpidas que nos hacen sentir bien mientras las tomamos, aunque sepamos que no son buenas. Parece que es más difícil resistirse a la tentación que actuar conforme a la razón y el buen juicio.
ResponderEliminarBesos.
Beautiful blog
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