Julia Isabel (III)
Era un tipo sencillo, su madre había
muerto cuando él era un niño, su padre se hizo cargo de él y tres hermanos, en
donde la escuela fue el campo, el río y el bosque, no conocía mas ley que la de
Dios y el monte, se forjó a machete y hacha, con unas manos grandes
anudadas callosas, pero un corazón sensible que no le permitió salir de caza
con su papá y sus hermanos, una casa de varones, donde se caza para comer,
vender el cuero y vivir, pero él no, cuando tuvo de frente el venado pudo
ver el miedo en sus ojos y él se paralizo... cerró los ojos y disparó.. Sin
acertar el disparo, y nunca más... "papá prefiero ser peón de la finca de
los de la Guardia, esto no es lo mío", su nombre
Belisario León Madrigal
Ese lunes por la tarde tocaron la
puerta de la casa del capataz de la finca, un hombre descalzo, con un pantalón
raído, no se sabía si en algún momento había sido café, un camisa amarilla que
parecía haber sido blanca, eso sí con sus quiebres perfectos bien planchada, y
con sus botones alineados, con su sombrero de fieltro y una cara de pena que
apenas lo dejaba volver a ver al frente... "que se le ofrece" -
dijo de mala gana el capataz. Señor necesito trabajo, conozco de campo, de cultivos
y sobre todo de café, en casa somos tres hombre de trabajo y mi papá, ellos se
dedican a la caza, venden los cueros y la carne, pero lo mío es el campo,
aprendo rápido y se de números, -crees que estas tierras son mías.. !! -
tienes que hablar con los dueños que aquí de platas y gentes no se entienden
conmigo, solo recibo a la gente y les digo que tienen que hacer. "¿Señor y
con quién hablo?", En se momento entro ella por la puerta de la casona, en
pantalones, con el pelo hecho un moño, eran las 2 de la tarde y tenía que ir por
el conteo de las cajuelas y revisar que calzara con la plata que había que
pagar... era ella la hija del dueño… "¡Hable con ella! " él la
volvió a ver y no logró ni decir un hola, ella apenas y lo determinó.
Regresó el martes desde buena mañana a la
hora que entran los peones a la finca y se topó con la suerte de encontrarse al
"Patrón", "Don Ezequiel... Don Ezequiel, mi nombre es Belisario,
necesito trabajo, soy de los León, del bajo del Río, somos tres hermanos yo sé
de cultivos de café " le dijo siguiéndole los pasos acelerados, cuando terminó de
hablar don Ezequiel se detuvo, "dame tu identificación y tu nombre completo para
meterlo en planilla, y apúrate que hay mucho que hacer, identifícate con el
capataz!". Así empezó sus días como peón raso de la finca , quitando maleza y
cuidando los cultivos, empezaba sus días a las 4 de la madrugada, que el sol
aprieta de mañana y el fresco no rinde si se entra tarde, a las 7am se deben
estar entregando las fanegas, y los cultivos deben quedar listos para el riego.
Tenía la imagen de ella grabada en su pupila, ¡una mujer con pantalones! tan menuda pero con una presencia tan fuerte, la hija del patrón, cada noche se iba a dormir pensando en la curva de su cuello y su perfecto moño alto, su mirada delicada como quién no quiere ni ofender con la mirada, ¿Era amor acaso ese pensamiento recurrente? esa falta de aire pero a la vez ese aire fresco en el alma
¿Era amor ?
¡Qué emoción!
ResponderEliminarBesos.
continuará ... (ya estoy en eso, que la he escrito mil veces en mi cabeza y llevarla a la realidad se me amontonan las ideas)
EliminarQué historia más dura y hermosa a la vez. ¿Habrá futuro entre ellos? Algo me dice que será dificil. Besos :D
ResponderEliminarpor ellos estoy aquí yo escribiendo... 😊
EliminarEstoy entre que lo cuento o lo escribo, se me amontonan las ideas.
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