Amor en tres actos: I parte
I Parte
El destino no siempre ha conspirando de una manera
tan certera como esa vez, los dos estaban en la peor situación, cada uno en una
relación complicada y con la vida enredada, ambos en esa situación en donde
respirar duele, donde las emociones se adueñan de todo y no te dejan ser
persona, esos dolores de alma que incapacitan, que logran en semanas lo que no
logras en años, como se vive y se atraviesa una depresión, como te levantas de
las cenizas para volver a la normalidad, al trabajo a socializar… no existe
receta no existe cura... más que un par de ojos que te vuelvan a ver con amor,
con calidez... ella fue eso en su vida y lo sigue siendo, es la suave
caricia que logra no solo con su mirada si no con su tacto y su
calor. Sus miradas coincidieron en la oficina cuando después de su incapacidad
el regresó siendo otra persona, ella era la nueva, y tenía que pasar por todos
los exámenes pre empleo, y fue su paciente esa tarde. Ella era una chiquilla nerviosa
con cara de ratoncito, su cabello atado en una coleta, se le notaba que con los
tacones era nueva y que la ropa le sentaba grande, se asomó a la puerta
esperando que la llamaran ... y asomadita se quedó a un lado del marco de la
puerta, hasta que él dijo su nombre, y entro con mirada clavada en el piso,
apenas se escuchaba lo que respondía como parte del examen, pasó al
examen físico y de la timidez se comenzó a subir su ritmo cardíaco,
la sudoración el color de sus mejillas se tornó rojo... hasta que terminó...
respiro profundo para poner sus signos en normalidad, se bajó de la camilla y
dejó la mirada clavada en el suelo, que no fuera evidente que desde que lo vio
en la mañana algo hizo click.
Ninguno de los dos era consciente que caminaban el
mismo camino, uno al lado del otro sin nunca darse cuenta, venían como en rutas
paralelas, -" y si salimos hoy a almorzar dile a tu compañera y vamos todos
a afuera?", ella se sonrojo y quedó de confirmar la salida, fue un
almuerzo casual, compartir, hablar, vacilar, y fue tan evidente que había una energía
que electrificaba cuando se volvían a ver a los ojos, con las salidas la
confianza, las pláticas y el vacilón. El siempre andaba bien presentado tenía
la particularidad que pocos tienen de lucir una colonia, que delicioso que olía,
un abrazo te deja con su olor por todo el día, coincidieron los trabajo y así
compartieron los números de teléfonos... hasta ese primer mensaje ella había
jurado que solo ella sentía esa magia cuando estaban juntos "Tienes que
salir a ver la luna hoy, es increíble como se ve gigante y completamente
despejada" y ella como la loca que hace caso salió solo para toparse con
un cielo completamente nublado, " no aquí no se ve" , y con ese
contacto empezó la va y ven de mensajes... almuerzos, salidas conversaciones,
ella lo dibujo de vuelta, le volvió la sonrisa, le dio mil razones para
seguirla, para pretenderla, y formar parte de su vida, él se volvió uno más en
casa, cenas salidas con la familia, parecía que había algo...
-"Hoy de fijo logras ver la luna, está
despejado no es luna llena pero está hermosa" y ella salió en carrera como
loca a media calle a ver la luna para hacer el reporte, solo para encontrarle a
él a recostado al carro esperándola.

Me ha gustado mucho el primer acto.
ResponderEliminarA la espera de los siguientes.
Besos.