Amor en tres actos: III Parte y final
Solo quien ha pasado por una autopista a 160km/h en
una moto, sabe de esa sensación de estar huyendo de la muerte, es de las
emociones que te dejan un shot de adrenalina en la sangre que simplemente te
hace sentir el dueño de tu vida… Ahora si éramos nosotros era nuestra relación,
era nuestra vida juntos… y la vida se descubre cuando te acompaña alguien que le
esta agarrando el gusto a vivir de nuevo, te das cuenta que hay miles de
planes postergados para mañana, para otro día, para cuando se pueda… y si aquí ya
y ahora se puede vamos que hace… y así nos comimos la vida, ya no era esa chiquilla
temerosa con la que cruzo miradas hace un año, la crisis los había dejado mas
unidos fundidos, al punto que cuando ella le dijo tengo un atraso… él sonrió y
le dijo…”se llamará Jimena”
Con la noticia
del laboratorio llego una llamada de esas que uno sabe que no serán buenas
noticias, un número desconocido en el móvil y tres llamadas perdidas “si buenos
días, su esposo sufrió un accidente y está en emergencias, se
encuentra estable, pero sufrió múltiples fracturas…”, ¡no era mi esposo… no soy
quién tiene derecho a verlo en el hospital… no somos!
Así empezaron los
viajes al hospital después del trabajo, pasar de polisón, aprovechándonos de la
amistad de varios colegas, cuando logró abrir los ojos su primera pregunta fue
- ¡y el examen dio positivo? – dio negativo, la semana pasa después de la llamada
de Emergecias revise los análisis, así paso un mes en el hospital hasta la operación y la
salida, tenia los dedos de la mano derecha quebrados, al igual que la tibia en
dos partes y los dedos del pie derecho, apenas le dieron la salida ella corrió
con el a casa, acondicionar cuarto, baño, accesos, definir nuevas necesidades,
pues hasta para afeitarse necesitaba ayuda y así como en algún momento le toco
levantarlo emocionalmente ahora le tocaba darle eso soporte físico, ser sus
pies y sus manos… había alguna duda que era amor, no la duda nunca fue si era
amor, siempre la interrogante fue ¿y que somos…?
Había tanta
libertad en la relación que fuimos y vinimos hasta esa decisión que se presentó
como oportunidad, ¿y si me voy? ¿Y si me agarro de esta oportunidad para hacer
eso que siempre quise?, y si esta decisión logra cambiar tanto mi futuro que no
logro ubicarte en él… y ahí fue donde supe que éramos “vaya no pierda esa
oportunidad, aquí no tengo nada mejor que ofrecerte”. ¿y si nos casamos? -preguntó
tan ingenua-, justo ahora no tienes nada que perder ¿y si nos armamos en otro lado?
Pero aquí es donde uno sabe hasta donde llega el amor, y el amor nunca amarra,
el amor nunca cambia, nunca deja de ser… no tiene intensidad, nadie amo más...
solo amamos sin saber que éramos… había amor.
Y hoy que
vuelve a su vida como un recuerdo puede recordar con amor cuanto lo ama, cuanto
lo amo… y lo feliz que la hace verlo con su pareja y su hijo en brazos.

maravilloso relato de algo que paso y sigue con la propia magia
ResponderEliminarBienvenida... saludos
EliminarPrecioso.
ResponderEliminarPero esta frase me ha robado el corazón: «al punto que cuando ella le dijo tengo un atraso… él sonrió y le dijo…”se llamará Jimena”».
Besos.
un abrazo fuerte gracias por pasar por aquí...!
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